Las estadísticas y mediciones hechas en años anteriores indican que nuestras carreteras no son propiamente las más seguras, por eso la velocidad máxima permitida es de 80 km/h y en algunos tramos de 100 km/h.

De ahí que el Banco Mundial en uno de sus informes sostenga que “una persona al volante en Colombia tiene 4 veces más probabilidades de morir en un accidente de tránsito que un conductor en España o Gran Bretaña”.

¿Son evitables los accidentes? Aunque ningún conductor, por experto que sea, está exento de sufrir un accidente, es posible evitarlos o por lo menos atenuarlos si se tienen la previsión, la experiencia y se conduce con precaución.

A continuación les contamos cuáles son los accidentes más frecuentes en las carreteras y cómo evitarlos.

1.- No mantener distancia de seguridad entre vehículos. Esta es una de las principales causas de accidentes de tránsito en Colombia. Es el que se conoce como choque por alcance. ¿Se puede evitar? Sí. Es solo conocer el Código Nacional de Tránsito y tener sentido común.

Según el código, al andar a 30 kilómetros por hora se deben dejar 10 metros de espacio con el vehículo que va adelante; entre 30 y 60 kilómetros por hora, se debe tener una distancia de 20 metros; entre 60 y 80 kilómetros por hora guardar una distancia de 25 metros; y al circular a más de 80 kilómetros por hora, debe ser de 30 metros.

El buen conductor también debe tener en cuenta en este caso el estado de sus frenos y llantas, así como si va a conducir sobre piso mojado o seco. Tener en cuenta estas variables ayuda a evitar un choque.

2. No saber manejar correctamente. Esto no significa que quien salga a carretera tenga que ser piloto de F1. Pero son muy frecuentes y graves los accidentes que ocurren por personas inexpertas que cambian de carril de forma intempestiva sin usar las luces direccionales, hacen mal uso de los carriles; o los que se van al otro extremo y confunden las carreteras con pistas de automovilismo. Estos por lo general protagonizan los accidentes más letales, como los choques de frente al adelantar en sitios prohibidos o lo que se conoce como invasión de carril.

3. Exceso de velocidad. El exceso de velocidad se configura cuando el conductor sobrepasa los límites determinados para una vía. Hay quienes creen que el exceso de velocidad es ir a más de 100 km/h. Si una vía secundaria o terciaria como las que unen a los municipios fueron diseñadas y limitadas para circular a máximo 40 km/h, significa que si usted rebasa ese límite está excediendo la velocidad y a partir ahí hay mayor peligro.

A mayor velocidad, mayor riesgo de que un accidente sea más letal. Lo mismo pasa con una vía con límites de 60 u 80 km/h. Tenga en cuenta que esos límites no se ponen por capricho sino que hay unas mediciones que los determinan de acuerdo con las condiciones de cada carretera, su geometría, peraltes y todo lo que hay a sus costados.

Por eso no hay que fijarse solo en el estado del pavimento; observe lo que hay los lados. En una salida de la carretera por exceso de velocidad el choque puede ser letal si hay árboles, postes o cualquier otro tipo de objetos fijos.

4.- Distracciones. El principal causante de las distracciones, y claro, de accidentes, es el uso del teléfono celular mientras se conduce. Aunque hay una prohibición expresa de manipular estos aparatos en el Código de Tránsito muchos conductores la incumplen, a pesar de que hay tecnologías que permiten acoplar los teléfonos con el sistema de audio del carro.

Lo mismo sucede con las pantallas de infoentretenimiento, radios, GPS, cambiar de emisora, o incluso abrir la guantera mientras se conduce.

5. Volcamiento. Este tipo de accidente es más frecuente en carreteras y ocurre por la suma de varios factores. El más común, exceso de velocidad más impericia. Una distracción, micro sueño, la aparición intempestiva de otros actores viales como ciclistas, peatones, maquinaria agrícola, animales en la vía, el estallido de una llanta o una mala maniobra de otro conductor, pueden causar un volcamiento.

Su gravedad depende en gran parte del lugar por donde se transite. Por ejemplo, en terreno plano y si los ocupantes del vehículo llevan puestos los cinturones de seguridad el asunto puede no ser tan grave.

El riesgo aumenta si el volcamiento ocurre en carreteras quebradas con cunetas, abismos u objetos fijos a los lados y no tienen los guardarrieles que ayudan a mantener el vehículo sobre la calzada, situación muy frecuente en nuestras carreteras.

Por último, las últimas tecnologías incorporadas a los vehículos, como sistema de frenos ABS, controles de tracción, bolsas de aire, alertas de abandono del carril o choque, entre otros, hacen que los carros sean más seguros y confiables. Es más probable que por falla de un componente se produzca una varada que un accidente.

Las fallas mecánicas obedecen por lo general a falta de previsión y no hacer los mantenimientos preventivos como lo recomiendan los manuales de cada marca. Si estos se hacen de manera correcta usted puede emprender un viaje sin ninguna preocupación.

Pero no está demás hacer una inspección a los frenos, llantas y nivel de los fluidos. Y evite hacer una intervención mecánica el día anterior a emprender un viaje largo, pues algo mal ajustado o una manguera suelta pueden arruinarle el paseo.

¿Cómo actuar en un accidente?

Antes de intervenir o tratar de ayudar, hay que estar seguro de lo que se va a hacer. Una actuación inadecuada puede provocar más daños o agravar las lesiones de las víctimas. No salga corriendo de su carro, pueden venir vehículos que no esperan que la carretera esté bloqueada.

Llame a los servicios de emergencia e informe el sitio de los hechos y el estado de las víctimas.

También puede utilizar los teléfonos del servicio SOS de las concesiones viales, o llamar a los números que aparecen en el recibo de los peajes.

Al llegar al vehículo accidentado, es importante desconectar la batería para evitar que la corriente pueda provocar chispas que activen un incendio por derrame de combustible o cortocircuito.

La mayoría de las muertes se producen en los primeros minutos debido a hemorragias o la obstrucción de las vías respiratorias.

Es importante valorar esos dos extremos para intentar mitigar las consecuencias de esos casos.

Las hemorragias deben intentar taparse con un apósito haciendo presión en la herida por la que se producen. Solo en casos muy extremos se deben poner torniquetes.
Nunca intente sacar a una víctima del carro y menos a tirones. Mientras la víctima esté en el carro, el respaldo y el cinturón de seguridad mantienen la fractura estable. Al intentar sacarla se puede seccionar la médula.

 

Fuente: Portafolio